Artistas ecuatorianos más destacados

Los pintores ecuatorianos ocupan una parte importante de la cultura ecuatoriana, gracias a su gran legado artístico.

A partir de sus exponentes del arte barroco como Manuel Samaniego hasta los del neofigurativo como Oswaldo Viteri, todos han tenido importancia en el arte meridional.

Es oportuno estacar que, en el periodo colonial, se creó y se desarrolló la Escuela Quiteña, la cual se ganó a pulso un gran prestigio durante los siglos XVII y XVIII.

Tal fue su fama, que el Rey Carlos III afirmó que esta alma mater tenía todo para no enviarle nada al italiano Miguel Ángel. 

Luego estuvo bajo la influencia de Fray Jodoco Ricke en el renacimiento y al final del siglo XIX despertó el movimiento indigenista.

En el siglo XX surgieron importantes pintores quienes se resistieron a formar parte de la corriente social que denunciaba condiciones de vida de los nativos.

Hoy hablaremos de algunos de los pintores más destacados de la mitad del mundo. Acompáñanos.

Oswaldo Guayasamín

Oswaldo Guayasamín, hijo de padre nativo y madre mestiza. Se inscribió en la Universidad de Bellas artes en contra de su voluntad, Alcanzando la consagración como pintor y escultor.

Desde el principio de su carrera, sus obras dieron muestra de ineludible protesta social, lo que provoco que tomara distancia de la Escuela.

En 1942 expuso por primera vez sus obras en una sala particular de Quito, ocasionando una escandalosa crítica. Se consideraba esto como una provocación a la Escuela de Bellas Artes. 

Sus obras han participado en las exposiciones de las mejores galerías del mundo. Oswaldo inaugura la exposición de sus ultias obras, en el Museo del Palacio de Luxemburgo, Museo Palais de Glace en Buenos Aires y París.

Su obra refleja el dolor y la miseria de la mayor parte de la humanidad y denuncia la violencia vivida por la humanidad en el Siglo XX. Un siglo XX que sufrió embates de guerras, muertes, campos de concentración, dictaduras y torturas.

En 1995 inicia su obra más importante, una obra arquitectónica llamada La Capilla del Hombre, a la cual le dedica su esfuerzo.

Fallece el 10 de marzo de 1999, a causa de un infarto al miocardio, en Baltimore (Estados Unidos), Sin poder finalizar el proyecto.

Ese mismo su labor fue reconocida, de manera póstuma, con el reconocimiento como “Pintor de Iberoamérica” con el Premio Internacional José Martí.

Camilo Egas

Nace en Quito en el año 1889. Formó parte del movimiento indigenista mientras lograba mezclar la pintura costumbrista con otras formas de arte contemporáneo.

Realizó su extensa formación como pintor en la Escuela de Bellas Artes de Quito y en las academias Reales de Asia y Roma. También la complementó en La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid y en la Académie Colarossi de París.

Al regresar de Europa, con la intención de quedarse en su país natal se dispuso a pintar cuadros precursores del indigenismo.

A partir 1937 hasta el día en que fallece, hizo vida en la ciudad de Nueva York. Entre 1935 y 1962 fungió como el director de la Escuela de Pintura de la New School for Social Research.

Aquí le encomendaron pintar un mural, junto con el reconocido muralista norteamericano Thomas Hart Benton y al muralista mexicano José Clemente Orozco.

En abril de 1926 crea la revista de vanguardia Hélice, la cual tuvo cinco números entre abril y septiembre del mismo año.

Su inagotable obra más allá de la mezcla, hace que se considere como representante del realismo social, el surrealismo, el neocubismo y el expresionismo abstracto.

El Banco Central de Ecuador otorgó una casa ubicada en la calle Venezuela dispuesta para que ahí funcionase el Museo Camilo Egas en 1970.

El museo durante sus primeros 15 años de servicio, fue de mucha importancia para la vida cultural y artística del país.

Gonzalo Endara Crow

Fue un pintor y escultor ecuatoriano que desde temprana edad mostró interés en la pintura. Siendo joven estudió pintura en la Universidad Central en Quito. Creó un estilo diferente al principio de su carrera que le acompañó durante toda su vida.

La geografía ecuatoriana y los colores utilizados por los artesanos en su trabajo, fueron sus influencias principales, que estuvieron inmersas en su trabajo durante toda su carrera.

Endara Crow es considerado uno de los artistas ecuatorianos más importantes de la segunda mitad del siglo XX para Latinoamérica.

Su obra es considerada universal, y plantea una perspectiva estética de la cultura shuar y su gente.

Los historiadores del arte refieren al trabajo de Gonzalo como demasiado realista, término utilizado cuando se habla de la literatura del siglo XIX de América Latina.

Los cuadros de Endara Crow intentan ampliar las categorías de lo real con el objetivo de abarcar lo mítico.

Como escultor se le atribuyen, El Choclo y El Colibrí, 2 monumentos como homenaje a la agricultura de la sierra ecuatoriana y su belleza natural.

Bolívar Mena Franco

Nace en Ibarra en el año 1913 y fue representante del realismo social. Durante su carrera trabajó para alcanzar un estilo personal resistiéndose a ser parte del movimiento indigenista.

Esta intención lo llevó a considerarse como un artista neoexpresionista.

Lo mejor parte de su obra la plasmó en el óleo, dedicando se a los paisajes recios, dramáticos y hasta fantasmagóricos, el desnudo y los rostros.

Fue un especialista en la realización de cabezas de grandes ojos, acompañadas de manos con gestos de ternura. Además de que sus obras hayan sido expuestas en su país, sus cuadros han estado en galerías como las de Caracas, Río de Janeiro y Washington.

Tuvo participación en la Bienal de Grabado de Puerto Rico. Algunas de sus obras se encuentran hoy, en museos de Bogotá y Caracas y en colecciones privadas de Estados Unidos, Suecia, Italia y Rumania.

Ha sido galardonado con numerosos galardones, como el Primer Premio del Concurso de Murales para la Feria de Nueva York, el Primer Premio del Concurso Nacional de Sellos Postales y el Primer Premio y Medalla de Oro en el Concurso Mariano Aguilera.

Humberto Moré

Nace en el año 1929, en Esmeralda, Ecuador. Fue un artista plástico ecuatoriano que se dio a conocer con el nombre de Lalot Rivadeneira Plata.

Humberto Moré era miembro del colectivo de artistas jóvenes que innovaron en las artes plásticas de Guayaquil en los años 60 y 70. Estuvieron muy influenciados por las tendencias que se desarrollaban en Europa.

Influenciado por este movimiento, comenzó a buscar su propio estilo al que en principio llamaba Expresionismo diferente.

Experimentó con varios enfoques y sucesivamente logró hallar un estilo con el que se sintió cómodo, el de la Signología Funcional.

En el trabajo de Humberto, está muy marcado por el uso de líneas curvas y rectas. Amén de que su fuerte fue lo plástico, también entró en la escritura, como poeta y crítico.

Fue galardonado con el premio en el Salón de Julio de Guayaquil en 1962 gracias a su estilo post-cubista.

Antes, experimentó con el expresionismo y tuvo cierta tendencia a la pintura geometrica, donde comenzó con el uso del color con alta presencia de rojo y azul.

Diógenes Paredes

Es conocido como El pintor de los aborígenes, nace en Tulcán en 1910. Proyectaba su arte como una expresión de las masas y luchó para hacerla realidad.

Formo parte a la generación innovadora de artistas ecuatorianos que comenzaba su obra bajo el signo del Realismo Social. La misma generación a la que perteneció Eduardo Kingman Riofrío, César Andrade Faini y Alba Calderón de Gil, Bolívar Mena Franco y otros.

A principio de la década de los 40, logra cuadros de dramatismo captando el gesto humano y el clima.

Estuvo en la fundación del Sindicato de Escritores y Artistas (SEA) de Ecuador, Esta era estructura organizada desde el PCE y a causa de esta nació un frente político. 

Siempre tuvo particular obsesión por la idea de ayudar a los desprotegidos y hasta los documentó en diversas situaciones cotidianas. 

Fue un pintor potente, de trazo perceptivo y lleno de dramatismo. Todos sus cuadros fueron de un realismo constituido con base en distorsiones violentas. Cada uno de sus personajes era convertido en un raro modelo, con una identidad particular.

Eduardo Kingman Riofrío

Era conocido como El pintor de las manos, porque aparecian siempre en sus cuadros. Se hacía notar por su especial forma de expresar en sus obras el maltrato social y el sufrimiento indígena.

Su obra está cargada de un fuerte sufimiento, tristeza y desesperanza, a causa de la injusticia social.

Fue participante activo en muchas exportaciones y galerías de arte en algunas partes del mundo. Por su resplandeciente carrera se hizo merecedor de los premios: el Carbonero, Gabriela Mistral y Eugenio Espejo.

Según sus colegas y entendidos del arte, Nadie como él supo hallar en sus manos, toda la simbolización de los sentimientos humanos.

Nunca dejó atrás su insondable humanismo y su inevitable compromiso de luchar incansablemente por las nobles causas a través de la denuncia de su arte visual.

Fallece el jueves 27 de noviembre de 1997, a los 84 años de edad.

Oswaldo Viteri

Oswaldo Viteri nació en Ambato, provincia de Tungurahua, en el año 1931. Su obra utiliza diversas técnicas como el dibujo, el grabado y el mosaico y fue un pintor neofigurativo reconocido en la década de los años 60, del siglo XX.

Gran parte de su obra comprende la dimensión social e individual de los países latinoamericanos.  

Era miembro asiduo al taller de Oswaldo Guayasamín, a quien ayudó en el encargo del mural para el Ministerio de Obras Públicas.

Durante la década de 1960, se concentró en la pintura y estudió Antropología y Folklore.

Se graduó como Arquitecto y es nombrado director del Instituto Ecuatoriano de Folklore en 1966.

Inició la exploración de técnicas de arte experimental incluyendo a sus obras el collage y colocando objetos superpuestos a sus lienzos. Realizó sus primeros ensamblajes, empezando a mostrar sus obras en exposiciones internacionales en 1968.

Sus ensamblajes de escultóricos realizados con muñecas de trapo y material de desecho lograron el éxito en la década de los años 70.

Gran cantidad de sus obras están en algunos de los museos y galerías más prestigiosos del mundo, entre las que destacan la galería Uffizi, con un autorretrato.

Ha sido nombrado candidato en 2 ocasiones al Premio Príncipe de Asturias de las Artes.

Víctor Mideros

Una especie de sincretismo cultural es lo que se puede apreciar en gran parte de la obra de Víctor Mideros, nacido en Ibarra en 1888.

Figuras religiosas y esotéricas son a menudo combinadas por siluetas aborígenes. Por cualquier lado que se quiera ver, su representación fue netamente tradicional.

A pesar de sus viajes a Europa al comienzo del siglo XX, no logró ser influenciado por el impresionismo y a cambio se interesó por el simbolismo y la pintura mística.

Podemos afirmar que la obra de Mideros, llena de un naturalismo de tendencia impresionista, logro su éxito con en el tema religioso. Mezclado con cierto esoterismo simbolico y claro origen rosacruciano.

Solía decir que pintaba sus obras con la paleta de Dios, porque usaba los colores del arco iris logrando así esplender sus pinturas.

Enrique Tábara Zerna

Nace en el año 1930 en Guayaquil, Tábara es considerado como el artista de la experimentación.

Sus fuertes raíces ecuatorianas están muy marcadas de forma repetida en sus obras. Originalmente expresadas en las extremidades inferiores del ser humano y luego a través de la madre tierra.

Una de sus más reconocidas obras, son las de la serie Pata patas, que pertenecen a cuadros que incluyen, piernas, piernas con zapatos y pantalones con zapatos.

En última etapa centró su técnica en obras minimalistas, geométricas con evocación a su estilo histórico. En sus últimos años avivó la creación de un museo de la Fundación Tábara con tema precolombino.

Muere a la edad de 90 años por causas naturales en su hacienda, ubicada en el Recinto Cuatro Mangas, a las afueras de Quevedo en Ecuador.

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